cardomaximo

Columnas periodísticas, intervenciones radiofónicas, escritos…

Una ciudad de puro atrezo

leave a comment »

DESDE MARZO no funcionan las cámaras del costosísimo sistema de vigilancia de los accesos al centro histórico que Monteseirín puso en marcha contra viento y marea como su última contribución al dislate en que acabó convertido su tercer y último mandato como alcalde. Desde marzo no se ha multado a nadie. Es decir, desde antes de Semana Santa que ya nos cae tan lejos. Desde antes de que los entonces candidatos se lanzaran a la arena de la campaña electoral defendiendo unos el Plan Centro y otros prometiendo derogarlo en cuanto ganaran sin sospechar -ni los unos ni los otros- que el inefable Francisco Fernández, anterior delegado de Gobernación, ya lo había derogado por su cuenta y riesgo desenchufando las cámaras.

Esa impostura les bastó para acobardar a los ciudadanos y hacerles creer que todo estaba bajo el vigilante control de un gran hermano. El tránsito de automóviles privados disminuyó un 48% en el último mandato de Monteseirín, sin que los usuarios del transporte público hayan aumentado en idéntica proporción. El Plan Centro tuvo el efecto contrario al que buscaba: los automovilistas rehusaban ir al centro. Ahora que ya se va a poder circular sin restricción, para qué, si ya se han acostumbrado.

Todo fue puro atrezo. Utillería de teatro para la comedia bufa que se representó en Sevilla los últimos cuatro años. También pasó lo mismo con aquel formidable marmolillo que colocaron en mitad de la calle Dos de Mayo para impedir que los vehículos circularan: un buen día se bajó y ya no hubo forma de volverlo a poner derecho. Y con el coche ponemultas, ese invento sofisticadísimo que iba a acabar el solito con la doble fila porque no iba a quedar nada que no pudiera registrar. Nunca llegó a funcionar correctamente: lo sacaban de la cochera, lo paseaban y parecía como si estuviera multando.

Así fue todo en ese aciago periodo de nuestra pequeña historia más inmediata. Los pasos subterráneos, atrezo puro porque les faltaban luces, revestimientos, señales, bombas de achique. La jefatura de la Policía Local, atrezo también: el centro de control de tráfico no tiene ni el cableado. Un tranvía de atrezo, unas ‘setas’ de atrezo, una ciudad de fachada, un Ayuntamiento de cartón piedra en el que nada era lo que aparentaba ser y en el que los gobernantes apenas eran figurantes de la mascarada, sin mando efectivo desde que los suyos decidieron tirarlos al cubo de basura de la política. Sin caer en que también tiraban la ciudad.

javier.rubio@elmundo.es

21/7/11

Anuncios

Written by cardomaximo

22/07/2011 a 10:52

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: