cardomaximo

Columnas periodísticas, intervenciones radiofónicas, escritos…

El sabio y la entrevistadora

with one comment

LA EDAD y la sabiduría son las dos atalayas desde las que mejor se contempla la vida. Una se alcanza sin proponérselo, rodando cuesta abajo; pero la otra exige una dura ascensión que sólo está reservada a unos pocos capaces de escalar las más altas cumbres. Enrique Cerdá, maestro de genéticos de la Universidad de Sevilla, tiene un pie en cada una de ellas, así que se permite expresar opiniones que en otros más jóvenes y menos sabios que él sonarían pedantes y, por supuesto, muy incorrectas.

Sucedió el jueves por la tarde, en un programa radiofónico en el que lo entrevistaban por colleras con Manuel Esteller como ganadores del premio nacional de Genética. La entrevistadora quería indagar en su pasado y cómo se volvió de Stanford (CA, EEUU) para dirigir en la Universidad de Sevilla un departamento de Genética que es un faro en la niebla permanente que envuelve nuestras aulas y del que ha salido, por ejemplo, hasta una ministra. Aunque bien mirado, esto no es mérito porque las ministras surgen ya de cualquier sitio.

En fin, Cerdá, con esa retranca tan nuestra, explicó que un antiguo profesor suyo -«que me había hecho un examen oral mucho tiempo atrás»- lo había localizado la primera vez que pudo costearse el pasaje en avión para pasar una temporada en España y saludar a la familia. Y que le habían ofrecido quedarse en Sevilla para poner en marcha esa disciplina porque entonces la Universidad perseguía a los mejores para ficharlos como hacen «los equipos de fútbol y las empresas».

La cándida conductora del programa formuló entonces sin proponérselo la pregunta clave. ¿Cómo es que hablaba en pasado de ese afán universitario por traer a los mejores profesores? Y ahí fue donde se explayó nuestro hombre: «Ahora se hace usted el despistado, se queda por allí por la Universidad y lo hacen profesor, si nadie le pregunta nada. Si hasta hay profesores que no saben manejar el idioma».

A esa altura de la conversación, la entrevista amable se le había ido a hacer puñetas a la radiofonista, quien contrariada, seguía preguntando asombrada del negro panorama que estaba dibujando el científico de la Hispalense. Y sí, en aquellos 3 o 4 minutos de charla quedó evidenciado que el problema no es tanto la endogamia estéril de nuestra Universidad como la falta de perspectiva de la sociedad en general. Si una reputada estrella radiofónica puede permitirse el lujo de confesar no haber oído nada de eso antes, ya me dirán los que estén a la escucha…

javier.rubio@elmundo.es

16/9/11

Anuncios

Written by cardomaximo

17/09/2011 a 18:44

Publicado en ciencia, educacion, periodismo

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. La entrevista empieza en el 1:09
    [audio src="http://www.ondacero.es/mp_series2/radioshow/ondacero.es/2011/09/15/00011/001.mp3" /]
    Y lo bueno en el punto 1:16

    Me gusta

    Luis Rull

    18/09/2011 at 18:39


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: