cardomaximo

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Memoria de oro y bochorno

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A LOS NUEVE AÑOS, la memoria no alcanza más allá de cuatro o cinco veranos. Y en ese tiempo, Cristina ha visto ganar a la selección de baloncesto dos campeonatos de Europa, un campeonato mundial y una medalla de plata en los Juegos Olímpicos sin saber de qué iba la cosa. Pero también recuerda a la de fútbol ganar un Mundial y una Eurocopa, a los tenistas pasear un par de ensaladeras de la Copa Davis, a Fernando Alonso brincar un par de veces sobre el bólido, a varios motoristas subirse al podio una y otra vez y a los ciclistas coronarse en los Campos Elíseos, en Roma o en Madrid. Así que no es extraño que pregunte con toda su inocencia «¿España lo gana todo, verdad?» antes de aclarar, como si se disculpara de ser una cría, «¿Últimamente, no?».

Para alguien que ha cumplido la cuarentena, ese últimamente suena todavía a espejismo, a ensoñación porque su recuerdo abarca hasta Mariano Haro haciendo lo que podía en el fondo español y, eso sí, mucho Ángel Nieto con la superstición de los doce más un campeonatos a cuestas. El único deporte en el que España ganaba competiciones europeas y mundiales era el hockey sobre patines, en abierta competencia con Portugal y, más tarde, con Argentina e Italia en un caso único en el que cuatro países latinos son una potencia.

Si se ampliaba la patria hasta donde vivía la lengua de uno, había que conformarse con la victoria de la Argentina de Matador Kempes en el Monumental de Buenos Aires aun a costa de la injusta segunda derrota consecutiva de Holanda. Y antes de eso, no había más para regocijarse que el mentón al viento de El Caballo, el cubano Alberto Juantorena, el único en hacer la hombrada de ganar el 400 y el 800 en unos Juegos o a Teófilo Stevenson derrumbando uno tras otro a los púgiles rivales.

Con nueve años, Cristina no tiene conciencia de la segunda Copa Davis de España, la que un pipiolo llamado Rafa Nadal levantó en Sevilla bajo una cubierta construida ad hoc en el estadio de atletismo levantado también ex nuovo para que los españoles Niurka Montalvo, Abel Antón y Reyes Estévez se colgaran la medalla de oro tres años antes de que naciera.

La memoria tampoco le alcanza para recordar el episodio cutre de la desaparición de la cubierta, el hallazgo causal en una chatarrería de parte de la estructura y el bochorno político que siguió. Pero los que tenemos más de 9 años claro que recordamos todo eso y más. La memoria, que es muy puñetera.

javier.rubio@elmundo.es

20/9/11

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Written by cardomaximo

21/09/2011 a 11:06

Publicado en deporte, historia, sevilla

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