cardomaximo

Columnas periodísticas, intervenciones radiofónicas, escritos…

Archive for enero 2012

Zoido y Griñán inauguran la precampaña

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Hoy se ven las caras. El presidente de la Junta recibe al alcalde de la ciudad respondiendo a una petición que Juan Ignacio Zoido le hizo en verano (¡cómo estará la cola de visitantes de San Telmo para no haberle podido hacer un hueco antes!) nada más tomar posesión. Se anuncia que hablarán del metro y de la Ciudad de la Justicia. Asuntos nuevos, como se ve, sobre los que no se ha discutido nunca antes. En realidad, los dos cabezas de lista al Parlamento de Andalucía en las inminentes autonómicas van a inaugurar la precampaña electoral. Harán como que escuchan al otro, amontonarán argumentos para justificarse, cargarán al otro con la responsabilidad y lo dejarán todo a la espera de lo que salga de las urnas. La distracción está asegurada, pero nada más que eso.

23/1/12

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Written by cardomaximo

23/01/2012 at 12:28

Corrientes alternas

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EN LA MAREA alta de la crisis regular del socialismo sevillano se hace imposible encontrar un solo renglón que explique las diferencias entre la idea de partido que anida en las cabezas visibles de esos dos bandos que se van fraguando como se fraguaban los desafíos en el patio del colegio: los más animosos, los primeros en cruzar las líneas; y luego, casi por descarte, todos los demás a los que les daba lo mismo chutar contra una portería o contra la otra. Sabemos que Viera está enfrentado a Susana Díaz como estamos al tanto que Rubalcaba y Carmen Chacón se van a disputar la secretaría general del partido, pero no hay ningún rasgo ideológico o de organización interna que identifique una de otra corriente . Seguramente, porque todos han sido de una y de su contraria alguna vez de forma alternativa.

Entre Largo Caballero e Indalecio Prieto había probablemente más diferencias de concepto del Estado y de la organización económica que entre, pongamos, el Zapatero de la última hora y el Rajoy de este primer mes de Gobierno, tan similares en su combate contra la crisis aunque no en la intensidad con que abrazan la fe en sus reformas. Probablemente, porque aquella gente llegaba a la política con algo más que ganas y la cabeza bien amueblada aunque los muebles fueran de dudoso gusto.

Por no hablar de los postulados en muchos casos abiertamente enfrentados que defienden Mitt Romney, Ron Paul o Rick Santorum sin salirse de las lindes del GOP en las primarias de los republicanos en los Estados Unidos. Sin embargo, por más que se leen y releen las excepcionales crónicas de la infatigable Carmen Torres sobre lo que se cuece dentro del PSOE sevillano no habrá manera de discernir cuáles son las diferencias en cuanto al modelo de  organización del partido que defienden José Antonio Viera y Susana Díaz. «Es una cuestión de acentos, de énfasis», te dicen como si estuvieran hablando de la variedades dialectales del chino mandarín. Será la entonación con que se lanzan los mensajes, porque la expresión de ambos no da para distinguir variantes diastráticas dignas de considerar.

A falta de palabras, de ideas o de propuestas, todo se sustancia en números: de qué lado caen las agrupaciones de los distritos y cuántos delegados de cada cuerda suman cada una hasta el recuento definitivo. Mientras, se insinúa entre líneas o se cuenta abiertamente la ventaja que supone disponer del control sobre los contratos de libre designación en la Diputación o en los ayuntamientos. Y lo más indignante es que a nadie indigna ya el modo de enchufarse a las corrientes alternas.

javier.rubio@elmundo.es

20/1/12

Written by cardomaximo

21/01/2012 at 09:50

Gobernar con sentido común

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SE ECHABA en falta, a qué negarlo, que  se impusiera el sentido común en el gobierno de las cosas de la ciudad. Los ciudadanos –ese fue uno de los mensajes implícitos en las urnas el 25 de mayo– estaban hartos de ocurrencias, de grandes ideas que nunca llegaban a plasmarse o, si lo hacían, costaban mucho más de lo que se había planeado. A golpe de invento y de impulso visionario se orillaba esa definición de la política como el arte de lo posible que poco a poco estamos recuperando por la crisis y la penuria en las arcas públicas.

Por eso es de agradecer un gesto tan sencillo pero a la vez tan trascendental como el de exponer al público el tesoro del Carambolo en el Museo Arqueológico, pendiente de la ambiciosa obra de rehabilitación proyectada por Guillermo Vázquez Consuegra y para la que, es de temer que no haya fondos ministeriales en muchos años. Básicamente, el montaje expositivo sigue el guión de la exhibición temporal que tuvo lugar en 2008 al cumplirse el cincuentenario del hallazgo del ajuar tartésico en el cerro del Tiro de Pichón en Castilleja de la Cuesta. Aquella muestra de acompañamiento a las veintiuna piezas de oro marcó la senda por la que ahora ha transitado la misma Consejería de Cultura a la que en tantas ocasiones habíamos criticado con motivos más que sobrados y a la que ahora hay que felicitar por la iniciativa. Lo que está bien, bien está.

Ojalá la exposición permanente de un patrimonio arqueológico tan destacado sea todo un síntoma de que se abre paso la sensatez en la clase política y se abandonan posturas maximalistas y extravagancias a las que nos habíamos acostumbrado por inercia. En otros tiempos, no tan lejanos, el político de turno hubiera empezado la casa por el tejado y habría esperado a la culminación de los trabajos de rehabilitación del museo para montar las mismas urnas con que se exhibe ahora. Basta recordar que este tesoro se quiso llevar al yacimiento arqueológico de la plaza de la Encarnación subvirtiendo por completo la historia tanto del lugar como del objeto.

El alcalde, Juan Ignacio Zoido, tendría que haber estado el martes en el museo Arqueológico para inaugurar esta indispensable exposición en vez de levantar la humareda las ciudades con AVE echando al aire la misma carbonilla de las antiguas locomotoras de vapor. Zoido llegó prometiendo sentido común. ¿Dónde hay más sensatez: en la exposición del tesoro del Carambolo o en el acuerdo para hacer de Sevilla ciudad amiga de los turistas chinos? Pues eso.

javier.rubio@elmundo.es

19/1/12

Written by cardomaximo

20/01/2012 at 09:46

Topicazos para parar un tren

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SEVILLA SE HA dejado enredar en una alianza de ciudades en las que para el AVE como atractivo turístico para las 18 poblaciones que se han subido al tren. Ya estábamos pescados en la red de ciudades machadianas, en la de ciudades de cine, en la de ciudades educadoras, en la de ciudades inteligentes (¡?), en la de ciudades Expo, en la de ciudades por el clima, en la de ciudades romanas del Atlántico (que ya es afinar), en la de ciudades de la Música de la Unesco (sólo hay dos más), en la de ciudades por la bicicleta, en las de la Ruta de la Plata, las catedrales y el Guadalquivir y, como parecen pocas, andamos impulsando la de ciudades magallánicas. En fin, tantas redes para tan poco albur.

Pues ya estamos en la red de ciudades del AVE con presentación en Madrid a cargo de don Zoido. Pero ni por esas somos capaces de sacudirnos sambenitos, lugares comunes y estereotipos que, por lo visto, nos encanta lucir en la pechera como otros lucen medallas. Ahí va el recibimiento de Sevilla al incauto que entre en www.avexperience.es: «Ciudad de festejos arraigados como la Semana Santa y la Feria de Abril, con sus tardes de Maestranza, Sevilla es mucho más que folclore; es sentimiento en el estado más puro».

–Marchando una de topiquitos al uso bien surtida para abrir boca…

¿Cuna de poetas, pintores, escritores, artistas? Ahí van los únicos nombres que aparecen: «Velázquez, Belmonte, Murillo o Zurbarán». ¿Algo de su rico pasado esplendoroso, de su fundación romana, de la metrópoli de la carrera de Indias? Siéntense a esperar: «Un pasado glorioso mezcla de renacimiento, barroco y sobre todo tradición andalusí».

–Las comas se las servimos aparte para que usted sazone a gusto el escrito.

¿No tiene algo más actual? Claro que sí, tapa del siglo XX desestructurada: «La Plaza de España es la obra cumbre de los resquicios (sic) de esta Exposición».

El que ha escrito esto sabe lo que se trae entre manos: «La Feria de Abril es otro de los homenajes que los sevillanos hacen a la fiesta. Se celebra en primavera en el Barrio de los Remedios, siete días de alegría, baile, manzanilla y rebujitos».

–Éle mi niño, el arte que no se pué aguantá.

¿Alguna visita que se recomiende? Por supuesto: «Y tienes que conocer Triana y sus trianeros, una legión de toreros, cantaores y bailaoras que nacieron entre las calles de este barrio de marineros y alfareros orgullosos de su estirpe».

Y ahora, a seguir cosechando tópicos, que los da la tierra como mala hierba.

javier.rubio@elmundo.es

18/1/12

Written by cardomaximo

19/01/2012 at 09:24

Fraga, hermano mayor honorario

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MANUEL FRAGA ha dejado rastro; eso no hay quien se lo discuta al político más churchilliano –para lo bueno y para lo malo– que ha dado la historia reciente de España. Todo en él era vehemencia e ímpetu que se sobreponían al frío cálculo de las posibilidades de dirigir el Gobierno de la nación: ni Franco, ni el Rey, ni la mayoría del pueblo español se terminaron de fiar nunca de él y le bloquearon tantas veces como lo intentó el acceso a un puesto para el que había empezado a prepararse con denuedo desde antes de su nombramiento como ministro de Información y Turismo.

Desde 1962, a los mandos del aparato propagandístico de la dictadura, Fraga se pateó España entera con una dedicación y una energía difícilmente superables: el hoy alcalde Huelva, Pedro Rodríguez, entonces camarógrafo  para TVE, guarda vivo el recuerdo de la comitiva oficial trepando dunas y repechos para decidir la ubicación de los paradores de Mazagón y Ayamonte. El cargo y la actividad que desplegaba le servían para entablar conocimientos y reclutar afectos para cuando hubiera de producirse lo que entonces se llamaba el «hecho biológico».

En aquella España de cerrado y sacristía, las cofradías eran prácticamente la única expresión de la sociedad civil al margen del control gubernamental. Muchas lo honraron con el cargo de hermano mayor honorario que sellaba una simbiosis de intereses y apoyos mutuos tan del gusto de los cofrades en todas partes. En sitios tan dispares como Écija (el Silencio), Huelva (la Esperanza), Málaga (Lágrimas), Medina de Rioseco (Longinos) o Jumilla (el Santo Costado) reclamaron su presencia para investirlo con el título más encumbrado a mano.

También la Macarena, que ayer recordaba en su página de internet cómo el ministro Fraga «se volcó con la hermandad en los preparativos de la coronación». Fue nombrado hermano de honor el 24 de junio de 1963 y como hermano mayor honorario a perpetuidad en el cabildo del 29 de junio de 1964, apenas un mes después de la coronación.

Fraga había visitado durante la Feria la basílica junto al ministro de Industria, Gregorio López Bravo, y el alcalde José Hernández Díaz. Dejó escrito en el libro de honor: «Con el mayor agradecimiento por haber sido admitido como hermano, y con la firme promesa de ser uno más a contribuir al esplendor del culto de nuestra Gloriosa Patrona». Fue el 25 de abril de 1964. Exactamente diez años antes de que en Portugal estallara la Revolución de los Claveles. Rojos, que no blancos como los del palio macareno.

javier.rubio@elmundo.es

17/1/12

Written by cardomaximo

18/01/2012 at 09:05

Crimen con castigo

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Si veinte años de cárcel les parece poco a todos los que han clamado contra la «injusticia» de la sentencia por el asesinato de Marta del Castillo, podemos pensar entonces en que el único mayor de edad condenado por este crimen pase aherrojado el resto de su vida picando piedra en un campo de trabajo para complacer a todos aquellos que ven «desproporcionada» la mayor pena que se puede aplicar en España por un asesinato alevoso sin premeditación con respecto al daño sufrido por la adolescente y el castigo posterior infligido a su familia.

Pero existe el inconveniente, ciertamente nada menor, de que nuestro ordenamiento jurídico no aplica penas de privación de libertad como castigo por el daño cometido sino con el propósito, más que loable, de que el delincuente se aparte del camino equivocado, se reintegre a la sociedad y no vuelva a delinquir. Con nombres y apellidos, por muy chocante que nos resulte leerlo: lo que queremos de Miguel Carcaño –sí, de este fulano indeseable al que no podemos despojar de su dignidad como persona– es que se reforme y salga a la calle dentro de veinte años (o el tiempo de condena efectiva que cumpla) convertido en un tipo sociable. Vale, si quiere no tiene por qué ceder el asiento a las ancianitas en el autobús, pero lo que no puede hacer de ninún modo es ir matando muchachas.

Y Carcaño –tan chulo, egocéntrico y despiadado como queramos pintarlo– tendrá derecho a sus permisos carcelarios, podrá estudiar en prisión, aprender un oficio e incluso trabajar para ganar la calderilla con que pagarse los vicios legales permitidos entre rejas como, por ejemplo, fumar. Así que todos los que propugnan encerrarlo en una mazmorra de por vida y tirar la llave al mar tienen que saber que nada de eso puede hacerse con las leyes en la mano. Incluso después de matar a una chiquilla de un golpe, incluso después de haberlo confesado fríamente en el juicio.

Pero todo eso ya lo sabíamos, ¿verdad? Algunos –los menos, todo hay que decirlo– lo habíamos dicho entonces, tan temprano como a los dos días de la detención del asesino y sus amigotes, cuando tenía más mérito porque todas las voces incitaban al linchamiento o, en su defecto, a un juicio sumarísimo en el que la propia confesión tuviera el valor de prueba irrefutable.

Así que ahora en que ha caído sobre él el peso de la Ley –¿a este pájaro también le va a conceder el magistrado en excedencia alcalde de Sevilla el beneficio de la duda sobre su inocencia hasta que haya sentencia firme como al presidente del primer club de fútbol de la ciudad?–, hay que volver a decirlo aun a riesgo de que nos arrolle la turba sedienta de venganza y a la que la mayoría excita, en vez de aplacarla, con proclamas sobre injusticias supuestas.

Habrá pues que recordar que claro que el crimen ha quedado castigado: nada menos que veinte años de condena para el único acusado contra el que se han podido reunir pruebas de culpabilidad. Y eso es lo único que han tenido en cuenta los magistrados de la más polémica sentencia dictada en Sevilla en los tiempos modernos: las pruebas que se les han presentado para que las enjuiciaran. Sin pruebas no se puede destruir la presunción de inocencia que constituye la clave del arco de nuestro ordenamiento jurídico. Por lo visto, hay que repetirlo a ver si cala en la muchedumbre aullante.

La mayoría de sus usuarios es tan joven que no tiene por qué recordar el otro gran crimen que disparó la atención de la opinión pública sevillana –a su nivel, por supuesto, en una época sin televisiones ni ordenadores– tanto como lo ha hecho el de Marta del Castillo desde hace tres años. Sucedió el 11 de julio de 1952, cuando dos hermanas solteronas que regentaban un estanco de la avenida Menéndez Pelayo aparecieron muertas en su negocio sin rastro de que hubieran robado.

La expectación popular en aquella Sevilla aletargada por el estío y ávida de sucesos se disparó aquel verano en cuanto se supo de las detenciones de tres tipos de los bajos fondos a los que se les cargó el doble asesinato tras «arrancarles» –el entrecomillado es de la época, lo que sugiere el expeditivo método aplicado durante las 18 horas ininterrumpidas de interrogatorio– una confesión que valió para que dictaran, sin más pruebas concluyentes en un juicio repleto de irregularidades, sendas sentencias de muerte para El Tarta y sus dos compinches, finalmente ajusticiados en Ranilla el 4 de abril de 1956.

Con sus imperfecciones –por ejemplo, el relato de los hechos flaquea ostensiblemente del lado del móvil de Carcaño para cometer un acto tan desmedido en una simple bronca amorosa– y sus contradicciones –la sentencia  choca con la anterior–, el sistema está a salvo de cometer ahora injusticias como ésta aun a riesgo de que algún culpable consiga eludir su largo brazo por borrar huellas. Convendría pensar en El Tarta y no en Carcaño la próxima vez que se hable de injusticia.

javier.rubio@elmundo.es

16/1/12

Written by cardomaximo

17/01/2012 at 08:57

Guerra de banderas para pasar el rato

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Los grupos de la oposición y el gobierno municipales no han encontrado otra materia sobre la que debatir que las banderas que se izan en el Ayuntamiento: por qué sí la de la comunidad gitana y por qué no la del movimiento gay, y en este plan. El asunto es de un enorme calado y la opinión pública asiste, como es lógico pensar, preocupadísima. En fin. Sería más provechoso para todos dejarnos de estas guerritas de banderas tan estériles limitando el privilegio a las enseñas oficiales y punto. Pues ahí tiene más munición la oposición municipal: ¿por qué es tan ridículamente minúscula la bandera de Andalucía izada en la glorieta del cuartel de la Policía en comparación con su hermana mayor del mástil de la Glorieta Olímpica? Ea, ya sabéis, seguid a lo vuestro.

16/1/12

Written by cardomaximo

16/01/2012 at 11:43