cardomaximo

Columnas periodísticas, intervenciones radiofónicas, escritos…

De golpe en golpe

with 2 comments

Como si el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, hubiera querido facilitarles las cosas a los informadores para hacer balance por adelantado del primer aniversario de su triunfo electoral en las urnas, la sucesión de anuncios, medidas y decisiones de la última semana contiene en sí misma con suficiencia el resumen de este su primer año al frente de la ciudad. Ha habido de todo: golpes de autoridad a favor de su electorado, espejismos convertidos en cumplimiento de su programa electoral, populismo barato sin mayores honduras, promesas que vengan a actualizar las de la campaña electoral y un golpe de efecto de esos a los que es tan aficionado para desdibujar las líneas de choque con los adversarios políticos.
Todo eso y más ha cabido en la semana recién terminada, como si la mera acumulación de acontecimientos extraordinarios o espectaculares pudiera hacer borrar de la mente de los ciudadanos la sensación –todavía minoritaria, pero establecida entre sus votantes más concienciados– de oportunidad perdida que trasmina este primer año de gobierno municipal.

Esa parte del electorado que lo recibió con los brazos abiertos, convencida de que Zoido traía un aire nuevo a la política municipal, pero que se ha desencantado conforme iban pasando los meses hasta llegar a la traca –no hay mejor símil que el de los fuegos de artificio– de la Operación Talento lanzada a mitad de la semana pasada para seleccionar a 32 jóvenes con aspiraciones de abrirse paso en el mundo de la música a los que se les dará formación costeada por el contribuyente.

Fue tan negativa la respuesta de la opinión pública a través de las redes sociales (el nuevo ágora de los tiempos donde se debate de cualquier cosa sobre la marcha con tal de no sobrepasar los 140 caracteres) que su equipo se vio obligado a improvisar una aportación de un millón de euros para la rehabilitación de la iglesia de Santa Catalina con el que hacer pasar a segundo plano el sofocón del concursito de aspirantes.

Y, sin embargo, Operación Talento reúne muchas de las claves de gobierno del alcalde de Sevilla. Hay un tufo paternalista para quien quiera olisquearlo, hay mucha intriga publicitaria artificialmente creada y mucha propaganda sabiamente dosificada, hay intereses privados en juego que actúan bajo el paraguas protector del interés general de la ciudad y, sobre todo, hay una consideración del ejercicio del poder como una colección de ocurrencias a cual más deslumbrante para la ciudadanía, que no sale de su asombro.

Es verdad que las ocurrencias de antes nos costaban 102 millones de euros, como esas ‘setas’ de la Encarnación que están lejos de ser el equivalente a un museo Guggenheim que se nos prometió, y la de ahora no va a pasar de 23.000 euros, que es una minucia se mire como se mire. Pero no dejan de compartir, y ahí radica la perniciosa gravedad de la comparación, el mismo afán de sorprender a los administrados y obtener resonancia pública.

Prohibir a determinadas horas la circulación de bicicletas por el carril construido ex profeso en la calle Asunción no es más que una medida a favor de su electorado de Los Remedios sabiendo que la réplica es lógicamente difusa y está desarticulada. Anunciar como el cumplimiento de su programa el proyecto todavía sin licitar de un aparcamiento en Triana es una actualización de una promesa electoral, consideración que debe compartir con el anuncio de que habrá dinero para la obra de Santa Catalina cuando todavía no se ha terminado de pagar la factura anterior.
De golpe en golpe, el equipo de gobierno municipal cabalga a lomos de decisiones políticas cuya efectividad se mide en términos de impacto en la audiencia, como si en vez de gobernar un Ayuntamiento arruinado (ahí sí que no cabe hacerle ningún reproche ni a él ni a la ejemplar Asunción Fley), estuviéramos en una permanente campaña electoral en la que ganarse la confianza del votante.

No sólo la de los propios, sino también la de los electores de los partidos de la oposición, como acredita el gran golpe de efecto de la semana pasada con el nombramiento (pendiente del trámite, alguno pensará que engorroso, de la aprobación plenaria) de Felipe González como hijo predilecto de la ciudad. Uno de esos guiños con los que Zoido persigue borrar las líneas divisorias, acercarse a los votantes socialistas y eliminar cualquier apreciación de sectarismo en su conducta como gobernante.

Qué duda cabe que Felipe se merece el nombramiento. Por más que su prolongado gobierno incurriera en episodios funestos que están en la mente de todos. Pero el gran beneficiado de esa operación de imagen no será González, sino Zoido, fiel a su estilo. Quienes lo votaron ya deberían ir conociéndolo.

14/5/12

Anuncios

Written by cardomaximo

15/05/2012 a 09:39

2 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. El evangelio….

    Me gusta

    Andréu

    15/05/2012 at 13:27

  2. El evangelio…

    Me gusta

    Andréu

    15/05/2012 at 13:28


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: