cardomaximo

Columnas periodísticas, intervenciones radiofónicas, escritos…

Desencajados del todo

leave a comment »

Sólo falta la aprobación de la junta de accionistas el próximo 26 de junio para certificar la defunción del modelo de cajas de ahorros entre nosotros. Por decirlo de un modo gráfico: Sevilla se queda desencajada del todo. Cuando ese día, los accionistas de Caixabank y Banca Cívica den su consentimiento a la absorción (qué clarito queda el término en todos los documentos registrales), se habrá acabado la historia para las cajas de ahorros sevillanas. A cambio, tendremos un banco cuya matriz mantiene una notabilísima obra social dotada con 500 millones de euros para patrocinios culturales y sociales a la espera de instalar uno de sus fastuosos centros culturales en el histórico edificio de las Atarazanas del Arenal. Tanto si alguna vez se propusieron en firme acabar con las cajas sevillanas como si todo fue fruto del desgobierno, la corrupción de su identidad fundacional y las decisiones equivocadas en los momentos críticos, el resultado es el mismo: ya no hay cajas.

El remedo de Banca Cívica, con el que se quiso enmascarar la imposibilidad de Cajasol (la fusión de las dos cajas sevillanas, hay que recordar) para seguir su andadura en solitario, también se ha ido al garete. Los trabajadores, la red comercial, los activos y todo el negocio pasan a depender de una venerable entidad con sede social en Barcelona que supo hacer mejor las cosas que aquí.

Lo sorprendente, no obstante, es la ausencia de una respuesta mínimamente articulada. Los trabajadores, con sus sindicatos a la cabeza, han sacado tajada de unas prejubilaciones y bajas voluntarias, bastante generosas por cierto, para la quinta parte de la plantilla y han bendecido la absorción. Los copresidentes de la entidad han sacado el premio gordo del proceso de integración en Caixabank con sendos asientos más que bien remunerados en el consejo de administración de la entidad.

¿Han dicho algo los políticos sevillanos que tan pugnaces se mostraron en el control de las entidades?, ¿se han mostrado los empresarios desilusionados con el proceso que ha culminado en la desaparición de las dos cajas de ahorros sevillanas?, ¿han expresado sus recelos las autoridades autonómicas que  con tanto ahínco han trabajado durante más de una década por debilitar tanto a El Monte como a la Caja San Fernando hasta conducirlas sumisas al ara del sacrificio?, ¿ha desautorizado –en público, el resto no cuenta– el Partido Socialista al gestor que ellos mismos pusieron al frente de El Monte para pilotar la fusión que les convenía una vez descabalgaron uno por uno a todos sus antecesores díscolos por uno u otro  motivo?, ¿ha habido algún asomo de inquietud entre los impositores a los que con tanta reiteración han venido burlando con mayor o menor descaro los sucesivos gestores de ambas entidades durante los últimos tres lustros?

Bankia, todo mal

Nada. Toda la fuerza se va en mesarse los pelos con el pufo de Bankia. Todos los denuestos se los llevan esos consejeros en representación de partidos políticos y sindicatos que han llevado a la ruina al banco madrileño. El impresentable descalabro de Bankia sirve de amortiguador de las iras públicas. No hay más que ver todo lo mal que se ha hecho en Madrid y en Valencia –aunque también en Barcelona y en Galicia, pero de eso mejor no hablar– frente a todo lo bien que se ha hecho en Sevilla. Tanto éxito ha tenido la gestión al frente de una entidad que ha conocido cinco fusiones –Caja San Fernando, Caja de Guadalajara, Banca Cívica y Caixabank– en cuatro años que durante la asamblea que expidió el certificado (a falta de rúbrica) de defunción pudo oírse esta perla:  «Cajasol tiene su futuro garantizado y un papel de liderazgo en Andalucía en el seno de la mayor y más solvente entidad financiera del país, que también es la más solidaria en términos de inversión social y de empleo».

Si hace 35 años llegan a decirle a los manifestantes del 4 de Diciembre en defensa de la autonomía política para Andalucía que las dos cajas de ahorros sevillanas de entonces iban a acabar sus días engullidas en un banco presidido desde Barcelona, más de uno se hubiera envainado la blanquiverde y se hubiera ahorrado la caminata.

Bien, otro sueño que se esfuma, otra quimera en la que hemos vivido, otro juguete roto de los políticos, otra esperanza desvanecida justo cuando más falta haría una entidad volcada hacia las clases más desfavorecidas y preocupada por el acceso al crédito y a instrumentos financieros de todos aquellos que se ven excluidos del sistema financiero. Nada, no nos queda nada de ese espíritu de rebeldía que alumbró la ensoñación de que podríamos forjar nuestros destinos. Hasta eso nos han quitado. Cuánta palabrería hueca, cuántas mentiras nos contaron.

28/5/12

Anuncios

Written by cardomaximo

29/05/2012 a 09:16

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: